Muerte de un Poeta Desconocido
Guillermo murió ayer.
Amaneció en la cama abandonada.
Guillermo, poeta de las putas,
en la mano su último poema.
¿Cómo, si no, iba a poder pagarles
la caridad vivida en el burdel?
Casa de putas,
comida y cama gratis,
compartiendo, eso sí,
con alguna menstruante que descanse ese día.
Prostíbulo proscrito
pero misericorde.
A cambio, sus poemas.
Guillermo, siempre inédito
excepto en brazos de una dama
que, menos una dama,
podía ser cualquier cosa.
Su única audiencia, putas
que escuchaban gozosas
poemas que él leía
triste
por la vergüenza atroz de su pobreza,
genio
solamente por putas laureado.
[back to poems] |
|